Después de mucho tiempo fuera del mundillo por tema de estudios y otros rollos personales, por fin he encontrado el tiempo (y dinero, como no) de montar un buen sistema de freno delantero que se compone por un disco flotante Galfer de 220mm, una pinza Stage 6 R/T de 4 pistones, una bomba de Aprilia RS y un latiguillo de freno Goodridge. Este reportaje se va a centrar sobre este último aspecto, el latiguillo de freno.
Hay muchos motivos para cambiar el freno delantero. Para empezar, es uno de los elementos de seguridad más importantes, ya que de él depende directamente que no te vayas a comer el coche que llevas delante. Una pérdida o una entrada de humedad, por minimas que sean, son suficientes para repercutir negativamente y acabar con vuestras hincadas. En vez de relataros yo porque son tan importantes, os remito al siguiente reportaje de Portalmotos.com donde se reflexiona sobre por qué cambiar los latiguillos de origen por unos de la industria auxiliar.
Como veis, esta pieza no es la clave para marcar unas hincadas de vértigo, pero desde luego que es el primer paso.
Para empezar, debemos escoger un/os latiguillo/s adecuado/s para tu bestia. Los que han leído el artículo ya lo sabrán, pero para los que no, que es indispensable que sean 100% metálicos y de acero inoxidable, a poder ser, nada de aluminio. Intentad guiaros por la marca Hel o Goodridge, optando personalmente yo por el segundo. En cuanto a precios, hay de todo, desde 20 y pico hasta más de 70. Cabe la posibilidad de comprar kits “prefabricados” (Es decir, vienen los latiguillos ya a medida para tu moto y sus frenos de serie) o también existe la posibilidad de, o encargarlos (lo que es costoso y difícil de encontrar) o comprar kits para hacerlos tu mismo. Las cosas como son, siempre es mejor un latiguillo que ya venga montado, ya que se fabrican con prensas hidráulicas y estándares de estanquidad que jamás podremos alcanzar en casa, pero, por otra parte, sobre todo tratando de scooters, si hemos cambiado el freno, bomba, o disco por alguno que no sea el de serie, lo habitual es que tengamos grandes dificultades para encontrar un latiguillo de la medida que precisamos, o con los banjos que más adecuados nos vienen, y es a estos a quien va dedicado este reportaje. Aquí nos proponemos montar un latiguillo de calidad a partir de sus elementos, ya sea por que sea más económico, porque nos guste hacer las cosas por uno mismo, o porque no nos queda más remedio por qué no encontramos lo que buscamos. Pues sin más, comencemos.
¡Ojo! Eso de 100% metálicos es muy engañoso. Lo único metálico en realidad es la malla que cubre el conducto de teflón por donde circula el líquido de freno. Es algo parecido a los conductos con acero trenzado que cubre los tubos debajo del fregadero. Su función es la de evitar la expansión del tubo que ocurre debido a la presión.
Como veis en la foto, hace falta un latiguillo, en este caso Goodridge; dos banjos, que puede ser rectos, en 15º , en 30º , en 45º , en 60º y en 90º por regla general; y las arandelas especiales. El banjo a su vez se compone por la tuerca, el ovalillo (lo dorado) y el cabezal. También os hará falta conseguir tubo termo retráctil del diametro de vuestro latiguillo, disponible en tiendas de electrónica.
Recomiendo si es vuestra primera vez comprar por lo menos unas arandelas, un ovalillo y una tuerca de más ya que es un poco complicado, y si tenéis fugas y volvéis a montarlo, si no son nuevos las posibilidades de perdida se incrementan, aunque vamos, no por eso no se pueda hacerlo bien a la primera si por casualidad encontrais unas buenas instrucciones ;).
En cuanto a donde conseguirlo, fue un problema que yo tuve durante muchísimo tiempo, ya que es poco habitual alguien que venda estas piezas. Por ello, y no por hacer publicidad, os comento que podéis conseguir todas las piezas que preciséis en la tienda por internet www.comercialmartinez.com en el apartado de Latiguillos. Todos los elementos os pueden salir por entorno a 20€ por latiguillo.
Dificultad: pues difícil no es, pero es imprescindible hacerlo bien, porque cualquier fallo por mínimo que sea lleva a una perdida. Aquí hay que hacerlo perfecto desde el principio, y no valen chapuzas. Pues sin más que decir, comencemos.
Primer paso, vaciar el sistema y desmontar el latiguillo de origen
Esta parte es bastante sencilla. Lo único que hay que hacer es conectar un pequeño manguito al tubo de sangrado de la pinza de freno, luego lo abres con una llave que pueda ser de 9mm aproximadamente, y le das a la palanca de freno hasta que ya no salga mas liquido. Luego, cierras el sangrado, y desmontas el latiguillo soltando los dos tornillos del banjo de la pinza y la bomba. Cuidado con el liquido de freno, que es corrosivo y se comerá el metal y la pintura, así que limpiad inmediatamente!
Montaje del latiguillo
Primero toméis una medida de lo que vais a necesitar de longitud. Tomad en cuenta que el cable tiene que estar con una longitud suficiente para que no se quede corto cuando giras a la derecha o izquierda, y también que no existan rozaduras cuando la suspensión suba y baje.
Luego, el procedimiento es como sigue, y esmeraros porque cualquier hilo suelto o irregularidad dará lugar a una perdida, que por muy pequeño que sea se hará notar al poco tiempo, echando a perder lo que os habéis gastado en disco, pinza, o lo que queráis.
El primer paso es conseguir un corte limpio a ambos extremos del latiguillo. Dejad unos dos o tres centimetrillos de más, porque no es raro que el corte quede oblicuo, o no queden bien cortados los hilos de la malla metálica. Tampoco dejéis mucho de más, porque no queremos que estorbe ya que lo ideal es que quede bien el corte a la primera. Pues eso dicho, un corte limpio, rápido, y transversal, a poder ser con unos alicates de corte afilados y cuanto más nuevos mejor.
Luego, tenéis que quitar 2 centímetros de funda a ambos lados, dejando al descubierto la malla. Lo mejor es hacer un corte trasversal, y luego uno a lo largo y tiráis de ahí.
Ahora tenéis que cortar unos dos pedazos de dos centímetros de tubo termo retráctil, y deslizarlo encima de tubo dejándolo en el centro. A ser posible, deslizad 3 pedazos por si uno se os jode o no queda bien situado. Mejor prevenir que currar, porque ya puesto las terminaciones no podréis ponerlo, y no sirve cinta aislante. No quedaría mas remedio que dejar la malla al descubierto cerca del banjo, cosa que no queremos.
Esta malla metálica ahora la separarais un poco del conducto de teflón con un destornillador o punta de cúter, más o menos medio centímetro. Para continuar, colocáis la tuerca del banjo y posteriormente el ovalillo, y comprobáis bien que ningún hilito se os cuele entre el ovalillo y el tubo de teflón. Luego para dejarlo bien colocado empujáis el tubo (con el ovalillo colocado por supuesto) contra una superficie suave como madera para dejarlo bien empotrado hasta el fondo.
Ya solo toca colocar el banjo introduciendo su conector dentro del tubo de teflón, y apretar bien hasta el máximo de vuestras fuerzas. Dejad que el tubo se tuerza mientras que apretáis. Aseguraros que no queda rosca al descubierto, porque eso significa que no está suficientemente apretado, debería quedar a ras de la tuerca.
Ojo con una cosa, el latiguillo no es como un cable que se tuerce una vez montado, por lo tanto, una vez colocado un extremo, debéis tomar medida y hacer marca para aseguraros que la otra terminación quede bien orientada al apretar el banjo de la bomba. Intentad que quede tan bien como sea posible, porque sino nunca quedareis satisfechos porque parecerá que el latiguillo se va a salir en cualquier momento, o simplemente no conseguiréis ni colocarlo en la posición correcta para apretarlo.
Otra sugerencia es que si queréis, se puede echar Nural 50, el fija tornillos para asegurar la estanqueidad, aunque no es imprescindible.
Tras haber apretado correctamente ambas terminaciones, deslizáis el tubo termo retráctil por encima de la malla al descubierto, y calentáis con un mechero hasta que quede bien ceñido. Luego solo quedar montar, apretar bien y pasar a las comprobaciones.
Rellenar circuito y purgar
Una vez montados los latiguillos, se tiene que proceder a llenar el circuito y purgar. Es algo un poco coñazo, porque no es como rellenar el depósito de líquido refrigerante, pero en un principio sigue así.
Primero rellenar el sistema de líquido de freno. Existen distintos tipos, los cuales deberéis escoger atendiendo al uso que se le espera dar y lo que aguante o no las juntas tóricas de vuestras bombas y pinzas. En el caso del latiguillo Goodridge, es apto para cualquier líquido. Para quien tenga alguna duda sobre el tema del líquido de freno, a continuación os dejo otro link, también cortesía de Portalmotos.com
Para purgar, llenad el depósito de líquido, y rodeado con papel de cocina porque al apretar la palanca echa un chorro para arriba, y recordar que es corrosivo. Proteged todo aquello que no se puede manchar. Continuamos apretando y soltando la palanca de freno para que salgan burbujas, que al principio serán mínimas e irán aumentando en cantidad y tamaño hasta que no queden. La resistencia de la palanca al principio tampoco se notara a penas. Cada rato mantened pulsado al máximo la palanca para ver si sale burbujas, y cuando sea preciso, rellenar. Luego también hay que conectar un tubo (casi imprescindible que sea transparente para facilitaros las cosas) al tornillo del sangrador, y el otro extremo lo metéis en un vaso con el culillo lleno de líquido de frenos. Una vez que no consigáis sacar más burbujas de la bomba, tenéis que apretar repetidamente y rápidamente el freno, y mientras que sigue pillado, soltar el tornillo del sangrador una vuelta, y veréis que salen muchas burbujitas. Volvéis a apretar el sangrador, y repetís hasta que no salgan más burbujas. Durante todo el proceso es necesario comprobar que no existan fugas en ninguno de los latiguillos, pero si lo tiene será casi evidente porque acabara chorreándolo todo por pequeña que sea. Una vez que el freno tiene un tacto no esponjoso y se vea que la pinza frena bien, podéis rellenar y apretar todo. Solo queda darse una pequeña vuelta sin abusar de freno, pero si hacer un uso moderado para comprobar que vaya bien. Tras unos pocos kilómetros, deberéis volver a purgar para comprobar que el circuito queda bien libre de aire.
Pues aquí finaliza, en esto consiste cambiar un latiguillo. Espero que os sirva de algo y más de uno se anime a lanzar el paso.
Para cualquier duda o sugerencia, podéis contactarme por mensaje privado (kuidado_2007). Un saludo y ¡a disfrutar de las dos ruedas!